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La igualdad salarial en la empresa

La igualdad salarial en la empresa

¿Se debe pagar lo mismo a todos los empleados?

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Con ocasión de que el pasado 4 de abril se celebró en los Estados Unidos de América el día de la Igualdad Salarial, no quisimos dejar pasar desapercibida tal iniciativa y echar un vistazo al escenario costarricense sobre dicho tema.

Pero, ¿qué debemos entender por Igualdad Salarial? La igualdad salarial es el concepto según el cual los individuos que realizan trabajos iguales deben recibir la misma remuneración, sin importar el sexo, raza, orientación sexual, nacionalidad, religión o cualquier otra categoría.

En este sentido, el principio de igualdad salarial, derivado del genérico de igualdad y contemplado en el artículo 57 de la Constitución Política, de manera general determina que todo trabajador debe recibir el mismo salario si realiza igual prestación de servicios que sus compañeros, siempre que se presenten idénticas condiciones como complejidad, antigüedad, formación académica, por mencionar algunos ejemplos.

A nivel jurisprudencial, la Sala Segunda de nuestro país, máxima autoridad judicial en temas laborales, ha reconocido plenamente la existencia y aplicación del Principio de Igualdad Salarial, así como ha reconocido el pago de diferencias de salario a favor de trabajadores que han demostrado, en un proceso judicial, ganar menos salario que otros trabajadores que ejecutan las mismas labores.

Entonces, ¿cuándo procede el reconocimiento de diferencias de salario, si entendemos que no es posible que se pretenda que los patronos paguen el mismo monto a todos sus trabajadores, sin distinción alguna? Acá es importante aclarar que no habrá discriminación y por tanto, una lesión al principio de igualdad salarial si existe una razón objetiva que justifica dicha diferencia.

Por lo anterior, en toda empresa, pequeña, mediana o grande, deberían existir escalas salariales aplicables a los trabajadores, así como perfiles de puestos que definan las características del mismo: destrezas, responsabilidades, conocimiento académico o experiencia requeridas para su desempeño.

Estos factores son los que precisamente justifican que algunas personas reciban un salario mayor a otras, sin que esto implique que se violente el Principio de Igualdad Salarial.

Al contrario, este principio lo que busca es la protección para personas, que en idénticas condiciones, reciben salarios notoriamente distintos. En este punto, es importante tomar en cuenta que, lo anterior será de aplicación, independientemente del nombre del puesto bajo el cual se hizo la contratación pues en todo momento prevalecerán las condiciones bajo las que en la realidad el trabajador presta sus servicios.

Por lo que si la persona fue contratada para determinado puesto, pero en la realidad se encuentra ejecutando funciones y asumiendo responsabilidades correspondientes a un puesto de mayor jerarquía, existe la posibilidad que esta persona reclame con éxito las diferencias de salario que comparadas con otros compañeros en igualdad de condiciones, está dejando de percibir sin que exista una razón objetiva para ello.

Así que aproveche el recordatorio, revise los salarios que se pagan en su empresa y verifique que no existen diferencias considerables entre aquellos de condiciones idénticas, en aras de evitar eventuales reclamos por discriminación injustificada y violación de principios fundamentales reconocidos plenamente en el país.

Carolina Rojas Quesada
crojas@bdsasesores.com

 




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